Según datos de UNICEF, en Uruguay 1 de cada 3 niños menores de 2 años tiene sobrepeso y 1 de cada 10, obesidad. Estos niños y niñas van a tener la presión arterial más elevada y la gran mayoría mantendrán el sobrepeso o la obesidad en su vida adulta. Serán además mucho más propensos a desarrollar enfermedades como la diabetes y también enfermedades cardiovasculares y respiratorias.  Estas cifras definitivamente son alarmantes, sobre todo considerando que somos nosotros los adultos quienes tenemos el poder de revertirlas.

Las comidas del inicio de la alimentación complementaria, es decir cuando los bebes empiezan a incorporar sólidos para complementar la leche materna o de fórmula, van a influir en lo que comerá durante toda su vida. Es una etapa única en la vida para aprender a comer de manera saludable y consciente. Muchas veces sucede que a nosotros los adultos nos no gusta o le tenemos fobia a determinado alimento y entonces no se lo damos a los niños. Tenemos que pensar que ellos llegan como un archivo en blanco, donde todos los sabores y texturas son nuevos, y no ofrecerle determinado alimento puede hacer que luego ya no lo quieran probar. ¡Entre los 6 y los 12 meses es cuando más receptivos serán para los nuevos alimentos, especialmente las verduras!

Esta etapa de inicio es de suma importancia y realmente puede influir en la salud y el tipo de alimentación que lleven el resto de sus vidas. Es importante dedicar tiempo y pienso tanto a la planificación de la comida como al momento en que comen. Se ha comprobado que comerán mejor y serán más receptivos a probar nuevos alimentos cuando lo hacen acompañados de alguien que quieren y les trasmite confianza. Como vemos no se trata nada más que de hacer un puré, papilla o lo que sea que les demos, sino de verdaderamente acompañar esta etapa tan importante.

En relación al inicio de la alimentación hace unos años que suena fuerte el concepto de BLW. La sigla BLW quiere decir en inglés Baby Led Weaning, que básicamente quiere decir alimentación autorregulada o a demanda. Con este tipo de alimentación el bebe come con sus manos desde el arranque, pudiendo experimentar así texturas, sabores, olores y trabajar en la coordinación ojo-mano entre otras cosas. Esto no quiere decir que le damos cualquier tipo de alimento para que ellos agarren con la mano, sino que hay un manual de cómo se deben presentar los alimentos y qué tipo de alimentos son aptos. Existen estudios que avalan que esta corriente es más favorable para la incorporación de una amplia variedad de alimentos ya que los niños logran conectar rápidamente con los alimentos.

Pero no sólo debemos enfocarnos en la alimentación del pequeño, sino que esta puede ser una excelente oportunidad para replantear la alimentación de toda la familia. Los niños aprenden imitando por lo que debemos predicar con el ejemplo. Es importante que el niño vea a sus padres o cuidadores comer los mismos alimentos que él. Quizás no desde los 6 meses ya que en general sus horarios son otros, pero sí cuando son un poco más grandes. Darle de comer a un bebe/niño no siempre es una tarea fácil, pero debemos ser pacientes y acordarnos de que estamos invirtiendo en su salud y futuro.

Involucrar a los chicos en la cocina desde pequeños es otra herramienta poderosa que puede ayudar mucho a una mejor alimentación. Cocinar en casa tiene una infinidad de beneficios y los chicos van a aprender mucho de esto. Desde conocer los alimentos en su formato original, sentirlos, tocarlos, jugar con ellos; aprender a combinar sabores; poder elegir ingredientes saludables y dejar afuera otros que no lo son; regular cantidades de sal y azúcar; evitar conservantes; entre otros. No es lo mismo si les ofrecemos unas galletitas de avena que ellos cocinaron a que si solamente se las damos en un plato.

¿Qué pasa con la alimentación cuando van a la escuela/colegio? Aquí el desafío es mayor ya que no podemos controlar todas las ingestas como cuando son chicos. Quizás en casa las galletitas de paquete no existen, pero va al colegio y sus amigos tienen. El equilibrio en este caso va a tener un gran papel.

Todos sabemos que cocinar en casa es lo mejor, pero es real que el factor tiempo no siempre permite comer de manera saludable. Por suerte, cada vez más existen soluciones que se llaman ‘ready to eat’ (listo para comer) o ‘ready to cook’ (listo para cocinar) que nos ayudan en esta tarea. En el Fresh Market Disco podemos encontrar muchísimas opciones o más bien soluciones para poder tomar mejores decisiones a la hora de alimentarnos.

Si la alimentación en casa es saludable, lejos de los ultra procesados, las gaseosas, los fritos, no pasa nada si cada tanto come cosas “malas”. Porque lo que es importante es lo que haga la mayoría de los días, y lo que haya aprendido sobre los alimentos. Sucede bastante que por ejemplo (¡y por suerte!) hay niños que solamente toman agua, y cuando van a los cumpleaños no hay agua, sólo refresco. Este tipo de cosas las debemos cambiar los adultos de modo de poder acompañar a los niños que están inclinados hacia una mejor alimentación.