“GLORIA A LOS QUE SE ENCIENDEN Y ARDEN EN CADA COMPETENCIA, SIN DEJAR QUE EL FUEGO LOS CONSUMA”

Máxima Olímpica

DE CHICO LE APASIONÓ EL VIENTO Y EL MAR. Y FUE POR ELLOS, RECORRIENDO PRIMERO LA FELIZ ETAPA DE LA NIÑEZ EN EL BRITISH, LA FAMILIA, LOS AMIGOS… DESPUÉS…A VOLAR.

LA CARRERA DE ADOLFO CARRAU ES CASI TAN VELOZ COMO LOS BARCOS QUE DISEÑA. ATLETA OLÍMPICO EN SYDNEY 2002, ESTUDIANTE UNIVERSITARIO EN URUGUAY Y EN INGLATERRA, CASADO JOVEN CON LA MUJER QUE LO ACOMPAÑA, SU RELACIÓN CON GERMAN FRERS, LA PRIMERA GRAN EXPERIENCIA AL MÁXIMO NIVEL Y LUEGO LA AMISTAD Y EL ASCENSO DEFINITIVO CON MARCELLINO BOTIN.

EL CONTACTO PRECISO, EL ESTAR EN EL LUGAR Y EN EL TIEMPO INDICADO, PERO SOBRE TODO LA DETERMINACIÓN Y CONVICCIÓN DE LO QUE QUERÍA, HICIERON DE CARRAU UNA DE LAS FIGURAS DEL YACHTING MUNDIAL CONTEMPORÁNEO.

¿CUÁLES SON TUS RECUERDOS MÁS FUERTES DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS SYDNEY 2000? ¿QUÉ QUEDÓ GRABADO A FUEGO ADEMAS DEL PUESTO 30 EN CLASE LASER?

Cada tanto pienso en los Juegos de Sydney 2000 y los recuerdos son casi todos buenos, pero hay dos momentos que para mí fueron los más fuertes: Uno fue la entrada al Estadio Olímpico, en la ceremonia de inauguración, eso fue muy especial, con el equipo uruguayo, el estadio estaba a tope, había muchísimas banderas uruguayas debido a la colonia grande que hay en Australia. Era algo que había soñado de chico y fue mejor que el sueño.

DESFILE URUGUAY

El segundo momento es el último día de competiciones. Terminamos la regata, había cumplido mis expectativas en cuanto a qué lugar pretendía quedar y me acuerdo ese regreso a puerto navegando en la Bahía de Sydney y contento con haber disfrutado de esa experiencia única.

Siguiendo los otros Juegos Olímpicos y hablando con profesionales de la vela, Sydney 2000 y Barcelona 92, para el deporte de la vela, fueron de los mejores Juegos Olímpicos porque la competencia se desarrollaba en la misma ciudad.

La convivencia en la Villa Olímpica también es un lindo recuerdo que de vez en cuando les cuento a mis hijos. Me perdí un poco la parte social porque la vela es el deporte que arranca primero y el que termina ultimo y no me podía distraer. Pero había fiestas todos los días para los deportistas que iban terminando sus competiciones. ¡Imagínate, un atleta que hacía cuatro años que venía entrenando sin parar…terminaba su competencia y se iba de fiesta hasta el final de los Juegos!!!

La verdad que la experiencia fue muy buena y los amigos que hice en esas campañas olímpicas, los sigo manteniendo. Fue una generación de muy buenos navegantes. Algunos de esos atletas que estuvieron en Atlanta 1996 y en Sydney 2000, hoy están navegando en los barcos que diseñamos, especialmente para la Copa América.

¿QUÉ SIGNIFICA SER UN ATLETA OLÍMPICO?

Nunca lo había pensado mucho, pero para mí es respetar las reglas, eso es algo que me lo tomo muy en serio en mi vida. Jugar limpio y hacer lo máximo que uno pueda. Cada uno nace con cierto talento, después si trabajas muy duro, cada uno llegará hasta donde le de ese talento, que es algo con lo que se nace, no es algo que podamos controlar. Pero sí podemos controlar lo que dejamos en la cancha.

Lo que si es claro es que es muy difícil clasificar para participar en los JJOO y cada vez se complica más. Especialmente en la vela, que históricamente fue un deporte amateur, de hecho, yo fui de los últimos, ya que estudiaba y trabajaba a la vez que navegaba. Las generaciones que vinieron después tuvieron que, como mínimo semi profesionalizarse, emigrar en muchos casos porque los campeonatos están en Europa, y dedicarse cuatro años exclusivamente a navegar. Y aún así es complicado clasificar. Por eso es un privilegio ser un atleta olímpico.

¿ES UN “TITULO” QUE LUEGO TE AYUDÓ EN LA VIDA? ¿INFLUYÓ EN TU VIDA MÁS QUE NADA PROFESIONAL HABER SIDO UN ATLETA OLÍMPICO?

Sí, claro. Sigue pesando. Mi profesión es para un nicho de mercado muy exclusivo, diseño veleros para regatas de alta competición. No hay muchos estudios de arquitectura naval que se dediquen a eso, porque normalmente los ingenieros navales diseñan buques, ferrys o barcos de pasajeros. Pero veleros de competición, son menos. Cuando terminé el post grado en Southampton en hidrodinámica aplicada a veleros de regata y salí a buscar trabajo, mi CV tenía muy poco de experiencia laboral en diseño de barcos, pero mi CV deportivo era muy bueno y eso me abrió las puertas. Tuve dos ofertas de trabajo muy rápido y tuve la oportunidad de elegir donde quería trabajar, otro lujo.

Hace poco me pasó en una reunión que salió el tema con navegantes que han ganado Copas América, y me preguntan “Tu estuviste en unos Juegos Olímpicos, ¿no?” Y se te quedan mirando como diciendo que bueno que has podido lograr eso y luego trabajar como diseñador de veleros.

“A LA MAR ME VOY, MIS HECHOS DIRÁN QUIÉN SOY”

¿DESPUÉS DE SYDNEY COLGASTE LOS BOTINES EN LA NAUTICA COMO DEPORTISTA?

Si, colgué los botines. Tenía claro que si hacía otra campaña tenía que dedicarme profesionalmente a la vela e iba a necesitar una infraestructura y presupuesto mayor. Yo fui solo a los JJOO del 2000. No tenía entrenador y no contaba con el apoyo de un meteorólogo. ¡No tenía ni un gomón de apoyo! La ropa y la comida se la dejaba al entrenador peruano o al argentino. En definitiva, no tenía ni la energía ni las ganas de hacerlo porque de haberlo hecho, quizás hubiera mejorado un poco más y conseguido algún resultado mejor, pero nunca iba a ganar una medalla.

Lo que sí tenía claro es que en el futuro quería diseñar los veleros más rápidos del mundo.

TE RECIBIS DE INGENIERO INDUSTRIAL MECANICO EN URUGUAY Y LUEGO TUVISTE LA POSIBILIDAD DE HACER UN MASTER DE SCIENCE IN YACHT DESIGN EN INGLATERRA. ¿CÓMO FUE ESA EXPERIENCIA?

A los 18 años le dije a mis padres que me quería ir a Southampton a estudiar diseño naval. Mi padre me dijo “Ahora no es buen momento, estudiá algo relacionado en Uruguay y si más adelante seguís con las mismas ganas lo hablamos”. Así que en 1995 arranqué a estudiar Ingeniería Mecánica en la Universidad de la Republica y cuando terminaron los JJOO le metí fuerte para recibirme a tiempo. Recién en 2002, ya recibido, le volví a plantear a mi familia que quería seguir estudiando en Inglaterra. Estaba trabajando en la empresa familiar (Carrau y Cía.) y hacia poco que me había puesto de novio con María (Kent, su mujer), y los dos teníamos ganas de vivir en Inglaterra y probar suerte fuera.

“NO SALGAS DE PUERTO SI LAS NUBES NO CORREN CON EL VIENTO”

¿VIVÍAS EN LA UNIVERSIDAD?

La cosa fue así: Un mes y medio antes de irme a Inglaterra, decidimos casarnos. En septiembre del 2002 yo me iba a empezar el Master y María se quedó a terminar su carrera y organizar el casamiento que iba a ser a fin de diciembre. Llegué a Southampton y conseguí un cuarto en la Universidad, donde tenía que levantar la cama durante el día, porque si no, no entrabas. Cuando volví con María después de casarnos, nos alojamos allí y vivimos nuestro primer año de casados en ese cuarto diminuto. Ella terminó su tesis allí.

PARENTESIS FAMILIAR

¿CÓMO SE CONFORMA HOY TU FAMILIA Y TU FAMILIA EN URUGUAY?

Estoy casado con María Kent, también ex alumna del colegio, fuimos mejores amigos toda la vida, siempre estuvo en mi clase.

Ahora tenemos a Mateo y a Felipe de 12 y 10 años y a nuestro perro “Capitán”. En Uruguay está mi madre, mis hermanos (los trillizos Juan Martin y Diego), con sus hijos, sus familias y todos mis amigos. Mis mejores amigos siguen viviendo en Uruguay. Hice muchos amigos viviendo veinte años fuera de Uruguay, pero mis amigos de verdad son los de toda la vida, los del colegio y los de la vela.

¿QUÉ RECUERDOS TENES DEL COLEGIO Y QUÉ TE QUEDÓ PARA SIEMPRE DE TU PASO POR EL BRITISH?

Muy buenos porque claro, siendo trillizo, el grupo de amigos era muy amplio, mi casa era un sitio donde siempre había amigos y mis padres nos lo fomentaban. Cuando empezamos a salir, las previas siempre eran en casa. Del colegio tengo amigos y amigas hasta el día de hoy, cuando vamos a Uruguay generalmente son quince días de asados.

Del colegio me acuerdo mucho del IB, que fue de las cosas más difíciles que hice. Para poder entrar en Southampton tuve que elegir materias complicadas en niveles altos. Fue una formación buenísima, estudiábamos como bestias.

De profesores me acuerdo de Miss Ferrando, que era una fenómena, durante la preparación para el IB la volvíamos loca. La verdad que, desde el junior hasta el final de senior, todos buenos recuerdos. Mis sobrinos van al colegio y la mayoría de los hijos de mis amigos también. ¡Mi padrino es Agustín Maggi! A través de él me voy enterando un poco de las cosas del British año a año.

¿LE CONTASTE A MARIA ANTES DE CASARTE QUE SE IBAN A PASAR LA VIDA “NAVEGANDO” O LE MENTISTE? SI LE MENTISTE FUISTE MUY CONVINCENTE PORQUE HACE 20 AÑOS QUE ESTA CON VOS…

A los dos nos entusiasmaba salir a la aventura. No sabíamos que iba a ser esta locura en donde, cuando parece que vas a entrar en una rutina, salimos disparados para otro lado. Hemos vivido en Inglaterra (2002-2003), Italia (en Milán (2003-2007) y en Cerdeña (2014-2015)), Nueva Zelanda (2008 y 2020-21) y España (2007-2021).

Pero nuestra casa, desde el 2007, es Santander. Encontramos un lugar donde nos cierra todo. Nos gusta mucho España, el estilo de vida sobre todo en el norte. Nos hace acordar a Montevideo cuando éramos chicos. Nuestros hijos van solos al colegio, todavía es un lugar muy seguro.

Y nos gusta vivir en Europa donde estas conectado con todos lados. En definitiva, Santander es el lugar donde terminan siempre nuestras aventuras y también el estudio principal de diseño naval está aquí. Mi socio y yo generalmente somos los que viajamos, pero la mayoría de los ingenieros y arquitectos se quedan acá.

COMIENZA EL VIAJE

¿DÓNDE CONOCISTE A GERMAN FRERS? Y PARA LOS QUE NO CONOCEMOS DEL TEMA CONTANOS BREVEMENTE ¿QUIEN ES?

Germán Frers es un diseñador argentino, uno de los mejores diseñadores navales de la historia.  Era el ídolo que todos teníamos de chicos. En la mejor etapa de su carrera yo tenía 18 años y él estaba diseñando para Copa América, para equipos italianos.

German Frers

En 2003, cuando estaba terminando el Master en Inglaterra, empecé a contactar a diseñadores y arquitectos navales por todo el mundo. Joaquín Reyes, el padre de Manuel (ex Jugador de Old Boys y de Los Teros) es muy amigo de Frers y fue él quien me consiguió la entrevista. Un día me llamó Manu y me dijo “Frers te espera para charlar tal día a tal hora en su estudio de Milán”. Imagínate los nervios, sabía que era la entrevista de mi vida, tenía que salir bien.

Por suerte, un par de meses más tarde me contrataron, y aunque tenía otras ofertas, quería trabajar con Frers desde chico y cumplir ese sueño. Y así nos mudamos de Inglaterra a Milan a fin del 2003.

¿CUÁLES SON LOS TORNEOS DE YACHTING MAS IMPORTANTES DEL MUNDO?

La Copa América es el evento más importante de la vela, creado en 1851, que además es el trofeo más antiguo del deporte mundial. Originalmente la regata consistía en dar la vuelta a la Isle of Wight, al sur de Inglaterra. Es un trofeo donde el que gana, hace las reglas para la siguiente edición. Es muy difícil ganarla. Es como que hagas un torneo de futbol y pongas las reglas vos y una de ellas sea que tu equipo tenga cuatro jugadores más que el resto. Y es un poco así: la balanza está muy inclinada para el que la gana. El ganador puede decidir qué tipo de barco se va a usar, y normalmente a los desafiantes le dan menos tiempo para diseñarlo. Se compite en la ciudad de donde son los ganadores o en el lugar dónde el ganador decida.

Es como la Fórmula 1 a nivel de tecnología y los presupuestos de los equipos son muy altos. Es adictivo, no solo para los que diseñamos los barcos o para los navegantes, sino también para aquellos que ponen el dinero para intentar ganarla y para todos los fanáticos de la vela.

Es una Copa con mucha mística, mucha historia, y con personajes increíbles involucrados. Es apasionante.

¿EN CUANTAS PARTICIPASTE Y QUE RECORDAS MAS?

Arranqué cuatro campañas, y solamente terminé dos: la AC32 en Valencia 2007 y esta última, la AC36 de Auckland 2021.

la AC36 de Auckland 2021

La AC33 del 2010 la arrancamos con Team New Zealand pero el equipo no pudo participar, y para la AC35 del 2017 nos mudamos a Cerdeña a trabajar para el equipo italiano Luna Rossa (Prada) pero el dueño canceló el proyecto a mitad de esa campaña.

EL GRAN SALTO

¿DÓNDE CONOCISTE A MARCELINO BOTIN? Y PARA LOS QUE NO CONOCEMOS DEL TEMA CONTANOS BREVEMENTE ¿QUIEN ES?

Marcelino es un diseñador español, de Santander. En Palma de Mallorca, en la primera semana de agosto siempre se organiza la Copa del Rey. Es una Regata muy competitiva, participan doscientos barcos, con toda la realeza y el jet set. A finales de los noventa y principios de los dos mil, Marcelino ganaba la Copa del Rey todos los años. Entonces lo fichó Team New Zealand para la Copa América del 2007, que son como los All Blacks del yachting. Trabajarías gratis para ellos, es el equipo más emblemático de la Copa América moderna.

MARCELINO BOTIN

A Marcelino lo conocí en Southampton, a través de mi tutor de la tesis. Estaba de paso por la ciudad y tuvimos una primera charla allí en la Universidad, pero fue una charla muy casual. Y después cada vez que nos encontrábamos me decía “Ven cuando quieras, te estamos esperando”.

Cuando terminó la Copa América de Valencia, habíamos pasado casi cuatro años en Milán y con María extrañábamos mucho vivir cerca del mar. Entonces me contactó Marcelino, a quien yo admiraba mucho, para venir a trabajar en Santander. Acá (en Santander) normalmente llueve, pero el día que llegamos para la entrevista era de esos días increíbles, estaba todo el mundo haciendo vela o surf, desde la bahía se ven las montañas nevadas, y eso nos convenció definitivamente.

Hoy, después de trece años trabajando juntos, más que nada me ocupo de la gestión del equipo de diseño y trabajamos juntos con Marcelino en la arquitectura naval. Es un gran tipo, nos llevamos muy bien.

¿CONTANOS SOBRE LOS PROYECTOS QUE MAS TE GUSTARON PARTICIPAR Y POR QUE?

En 2007 empezaba un nuevo circuito mediterráneo, la Audi MedCup, donde compiten barcos de 52 pies, de gran nivel. En 2008 nos presentamos con un solo barco, el Quantum Racing, y competimos contra veinticuatro barcos diseñados por los mejores arquitectos navales de ese momento. Después de cinco campeonatos, unas sesenta regatas, les ganamos el circuito a todos los equipos y ese fue un momento muy especial.

2008 Audi MedCup

Hicimos un diseño de casco que revolucionó el mundo del yachting y arrasamos en ese circuito durante doce años consecutivos y pasamos de tener un solo barco en 2008, a diseñar el ochenta por ciento de la flota que compite actualmente.

2010 Audi MedCup

Pero cada proyecto viene con su historia, cada barco viene con su dueño, con el que terminas teniendo una relación estrecha, navegas con ellos, con sus tripulaciones, entonces la verdad que cada vez que va un barco tuyo al agua, es un gran momento y una oportunidad para seguir ganando regatas.

Por ejemplo, un equipo con el cual me encantó trabajar en 3 proyectos fue el del argentino Alberto Roemmers, el “Azzurra”, con quienes ganamos el circuito mediterráneo en 4 ocasiones y el campeonato del mundo de TP52.

Y toco madera, pero en estos trece años que trabajamos con Marcelino, hemos ganado prácticamente todo, hemos ganado todas las regatas oceánicas internacionales (Fastnet, Sydney Hobart, Middle Sea Race, Caribbean 600, Maxi Worlds, ORC Worlds, Voiles de St. Tropez..), en todos los continentes. Ha sido como dicen acá en España un subidón y ahora queremos mantenerlo.

CONTANOS SOBRE TU ULTIMA EXPERIENCIA EN USA

En 2017 comenzamos a trabajar para el equipo de Copa América americano “NYYC-American Magic”, en el que me responsabilicé por la coordinación general del equipo de diseño. Por supuesto, trabajar para intentar llevar de vuelta la Copa al New York Yacht Club, donde estuvo más de cien años, nos generaba mucha adrenalina.

El diseño se gestionó en Santander por nuestro estudio, Botin Partners, y el barco se construyó en Newport. Pero como allí en invierno se congela la bahía, tuvimos que mover el equipo al sur de Florida, a Pensacola. Fue bastante intenso, me pase tres años arriba de aviones, tengo todas las millas del planeta. Pasaba dos semanas en Santander con los diseñadores, después volaba a Newport a supervisar la construcción de los barcos, y de ahí a Pensacola donde estaba el equipo de regata entrenando y era la base de operaciones. Fue muy divertido, el equipo de diseño era grande, con muchos españoles, franceses e italianos, sangre latina mientras que el equipo de regata era más anglosajón: americanos, kiwis e ingleses.

Fue una buena experiencia en general, pero bueno, como sabrás, el barco se rompió durante la Prada Cup, hizo un pico de velocidad de cincuenta y cuatro nudos, unos cien kilómetros por hora que en el agua es muchísima velocidad y salió despedido. Veníamos ganándole la regata al equipo italiano y entró una racha muy fuerte al montar una boya que nos agarró desprevenidos y el barco literalmente salió volando ocho, nueve metros para arriba y cuando cayó al agua se hizo un agujero en el casco y casi se hunde. Estuvimos nueve días reparándolo y re instalando todo, pero cuando volvimos ya no éramos tan competitivos. En definitiva, estuvimos tres años preparándonos y en un segundo se acabó todo. Pero así es este deporte, son cosas que pueden pasar.

American Magic AC75

“A VELAS PARTIDAS, SÁLVENOS DIOS Y SANTA MARÍA”

¿EN QUE AREA DEL PROYECTO TE GUSTA MAS TRABAJAR Y POR QUÉ?

Yo normalmente trabajo en la parte conceptual del diseño, en la predicción de velocidad y optimización de la performance y después en la gestión del equipo de diseño, para que esa visión, ese concepto se lleve a cabo. Marcelino le dedica mucho tiempo al concepto y luego full time al diseño del casco.

Una vez que el concepto del diseño está definido, yo paso a gestionar a los diseñadores navales e ingenieros estructurales y mecánicos. Tengo casi todas las disciplinas a mi cargo y nos pasamos muchísimo tiempo viendo cómo, a partir de esa idea original, se gestiona lo mejor posible el proyecto, cómo solucionar problemas y cómo evolucionar el diseño. Me gusta mucho interactuar con el equipo y sacar el máximo rendimiento al grupo.

Pero creo que, en nuestro caso, el secreto está en cómo nos complementamos con Marcelino. Encontramos una forma de trabajar muy efectiva y nos llevamos muy bien.

“SI EL MAR FUERA VINO, TODO EL MUNDO SERÍA MARINO”

¿COMO TE AFECTÓ LA PANDEMIA?

Nos afectó como a todo el mundo. Nosotros tuvimos que parar de entrenar justo antes de la mudanza final a Auckland. Estábamos en Pensacola y recuerdo ver las noticias y tuvimos que tomar la decisión de volver a Europa, porque si nos quedábamos más tiempo, no sabíamos si íbamos a poder entrar. Llegamos a Santander y a los quince días se cerró el país. Estuve de marzo a julio trabajando desde casa, la tripulación en Pensacola navegó muy poco tiempo más y tomamos la decisión de empaquetar el barco y mandarlo a Nueva Zelanda con la esperanza de poder ir a entrenar allá.

La parte buena fue que al no tener que supervisar la parte de los entrenamientos tuvimos más tiempo para terminar de cerrar temas de diseño, trabajamos muchísimas horas durante esos cuatro meses confinados en España.

A María también le afectó bastante, tuvo que rearmar toda su empresa, estábamos los 4 confinados en casa, con el homeschooling y todo lo que implica. En España fue uno de los confinamientos más estrictos, los chicos no pudieron salir de casa por más de dos meses.

Luego vino la parte más difícil que fue volar y entrar a Nueva Zelanda. No había manera, se cancelaban los vuelos, íbamos al aeropuerto y nos volvíamos para casa. El equipo y sus familias fueron entrando en cuenta gotas y una vez que llegabas, pasabas quince días en cuarentena en un hotel. Pero una vez pasado eso, hicimos vida normal durante 8 meses. Estábamos en una burbuja, trabajando y viviendo de manera normal, pero hablaba con mi madre y mis hermanos y sobre todos con nuestros amigos en España y la situación era horrible. Nos decían “no vuelvan”. Así que cuando terminamos la AC36, estiramos la vuelta todo lo que pudimos y volvimos a Santander en abril de este año 2021. Fue un shock volver, nos habíamos olvidado de lo que era un tapabocas.

¿EN QUE PROYECTO TRABAJAS HOY?

Hace poco comenzamos la construcción en Finlandia de un Superyacht de 34 metros de última tecnología, de super lujo, pero también con ambición de batir records de velocidad. Es un proyecto complicado y muy interesante. Y ya estamos empezando a planificar la próxima Copa América, que aún no sabemos ni dónde ni cuándo ni cómo va a ser, solo sabemos que el barco va a ser muy parecido al último. Calculamos que para fin de año vamos a tener toda la información para volver a diseñar la próxima generación de barcos voladores.

¿QUE MENSAJE LES PODÉS MANDAR A LOS JOVENES DEL CLUB Y DEL COLEGIO?

El único mensaje que le puedo mandar a los jóvenes que están pensando cómo conseguir sus objetivos deportivos o profesionales, es que se larguen a perseguir sus sueños con todo. Lo más importante es ponerle muchas ganas, disfrutar mientras se entrena, estudia o trabaja duro, y no aflojarle, hay que ser perseverante. A la suerte hay que ayudarla y eso implica pensar como mejor ponerse en el lugar justo en el momento justo, para que cuando llegue la oportunidad no desaprovecharla.